En las últimas semanas había crecido la preocupación en el Ramón Sánchez-Pizjuán por la pérdida de protagonismo de Joan Jordán en el Alavés a las órdenes de Luis García Plaza, lo que obviamente se convirtió en un problema para los intereses nervionenses tanto en cuanto está cedido en Mendizorroza y volverá a Nervión en verano.

Su escasa continuidad, sobre todo en el último mes, restaba considerablemente las opciones de que el Alavés negociara su compra en la ventana estival y también le restaba cartel en el panorama nacional e internacional. No en vano, después de irrumpir con fuerza y estrenarse como titular precisamente contra el Sevilla, y tener presencia durante varios partidos, García Plaza lo condenó a un segundo plano, hasta el extremo de que en los últimos cuatro encuentros solo ha disputado 35 minutos y se quedó sin jugar ante Mallorca y Atlético de Madrid.

Este ostracismo no gustaba nada en el Sánchez-Pizjuán, pues, con contrato hasta 2027, podría suponer un problema buscarle nuevo acomodo en el próximo mercado veraniego, pues la opción de la desvinculación no se manejaría al restar aún dos años vinculación.