España ganó y convenció en un partido donde el foco de interés estaba en cómo podría abrir el fuerte sistema defensivo de los serbios y cuánto tardaría en hacerlo. Lo consiguió en el minuto 4 con un cabezazo de Laporte tras un centro al área de Pedro Porro. En el segundo periodo Morata hizo lo peor y lo mejor. Desperdició un penalti y se liberó con un buen remate desde la frontal del área.

El capitán necesitaba este gol y España ganar sin la dependencia que se ha generado con el joven Lamine Yamal. La goleada la redondeó Álex Baena con un lanzamiento de falta preciso y efectivo.

Yamal fue desconvocado por unas molestias musculares y transmitir sus dudas a Luis de la Fuente. No ha sentado bien toda esta polémica en el cuerpo técnico de España y el triunfo contra Serbia le vale para reforzar su idea de que tienen un proyecto que está por encima de las individualidades.

España mandó en el partido desde el pitido inicial en una noche lluviosa en Córdoba y a un rival que no pudo ganar en su campo en el mes de septiembre. La Selección jugó con Oyarzabal Álex Baena en los extremos y tuvo verticalidad, profundidad y el control del partido. El juego directo, los diferentes registros para tener posesión y colgar balones al área dieron buenos resultados en un partido que la Selección jugó con motivación y determinación.