El Celta de Vigo encara una situación delicada en su mediocampo de cara a la recta final de la temporada. La baja de larga duración de Miguel Román, sumada a las ausencias actuales de Ilaix Moriba y Matías Vecino, deja al equipo con únicamente tres mediocentros disponibles para dos plazas en el once titular.
Hugo Sotelo es, en estos momentos, el único centrocampista puro de la plantilla. Esta escasez obligó a Claudio Giráldez a improvisar en el último partido situando a Óscar Mingueza en esa posición, mientras que Fer López también ha tenido que actuar ahí en alguna ocasión, pese a no ser su demarcación natural.
El técnico celeste necesita recuperar cuanto antes a sus dos lesionados. Matías Vecino lo tiene muy complicado para llegar al próximo domingo ante el Valencia, mientras que Ilaix Moriba sigue sin tener un plazo de recuperación definido. Aun así, la gran prioridad del cuerpo técnico es que ambos estén disponibles para la eliminatoria de cuartos de final de la Conference League contra el Friburgo.
El resto de la plantilla se encuentra en perfectas condiciones físicas, aunque el staff técnico sigue con atención el estado de los internacionales. El susto de Radu quedó en nada y el rumano pudo disputar la semifinal de la repesca ante Turquía. Por su parte, Swedberg se perdió el partido contra Ucrania por un proceso gripal, pero se espera que pueda estar disponible para la final de la repesca frente a Polonia.
Los otros jugadores del Celta que se encuentran actualmente con sus selecciones son: Starfelt (Suecia), Borja Iglesias (España), Jones (Marruecos sub-23) y Fer López (España sub-21).
