Una de las primeras caras que vio Hansi Flick en su primera visita a la Ciutat Esportiva Joan Gamper, al poco de ser oficializado su fichaje, fue la de Frenkie de Jong. El jugador, que venía de ser liberado por la selección neerlandesa por su lesión de tobillo (Koeman apuró hasta el final), había empezado su recuperación en el cuartel general azulgrana. Flick estuvo durante toda la pretemporada muy pendiente de ese proceso del centrocampista tulipán. Sabedor, además, que había sufrido dos recaídas y que era un tema delicado.
Nunca ha escondido Hansi su gusto por Frenkie de Jong. Si bien ha pasado por etapas de irregularidad y no ha exhibido todo su potencial a lo largo de estos más de cinco años en Barcelona, el técnico de Heidelberg creía (cree) en sacar todo el jugo a un jugador con una elegancia y una clase especiales.

