A sus 26 años, Vargas destaca por su talento y su buen papel en la Eurocopa, sumando 4 goles y 4 asistencias en la pasada temporada de la Bundesliga. Sin embargo, una lesión en los ligamentos del tobillo lo mantiene de baja, lo que dificulta su incorporación en enero.

El principal obstáculo para su fichaje inmediato radica en su recuperación, ya que aún le quedan varias semanas de baja. A pesar de esto, el contrato de Vargas con el Augsburgo finaliza en junio de 2025, lo que abre la posibilidad de que el Sevilla negocie su llegada para el verano de 2025 o incluso antes, dependiendo de las circunstancias.

La situación económica del club sevillista, como es conocido, exige movimientos inteligentes, y Orta considera a Vargas un excelente refuerzo, siempre y cuando las condiciones sean favorables, ya sea mediante una carta de libertad o una compensación económica mínima. Su talento, experiencia internacional y capacidad para desequilibrar hacen de Rubén Vargas un nombre clave para el futuro del proyecto sevillista.