El susto fue mayúsculo en el Camp Nou cuando Joan García se dejó caer sobre el césped en la segunda mitad del duelo ante el Newcastle. El guardameta tuvo que ser sustituido y el barcelonismo quedó pendiente de su estado.

La acción se produjo en el minuto 80’. El portero de Sallent se estiró para blocar con la derecha un disparo de Harvey Barnes, una intervención sin aparente dificultad. Sin embargo, al incorporarse comenzó el problema: se llevó la mano al gemelo izquierdo tras notar un pinchazo. Cubarsí acudió de inmediato a interesarse por su compañero mientras el meta permanecía tendido sobre el verde, generando inquietud en la grada.

El relevo se consumó en los instantes finales del encuentro, a la espera de conocer el alcance de las molestias. Este jueves, tras someterse a pruebas médicas, el club emitió un comunicado en el que confirmó que no existe lesión y que el guardameta podrá estar disponible para el partido del próximo domingo frente al Rayo Vallecano.