Aurélien Tchouaméni le ha dado el primer respiro de la semana a Álvaro Arbeloa. Tras la lógica preocupación en Valdebebas por el golpe en la rodilla que sufrió el pasado 26 de marzo ante Brasil —donde tuvo que abandonar el césped en el minuto 57—, las aguas han vuelto a su cauce en la concentración de la selección francesa.

En el último amistoso de este parón, en el que Francia se impuso con autoridad a Colombia (3-1), el seleccionador galo optó por la vía de la prudencia absoluta. Tchouaméni no disputó ni un solo minuto, una decisión técnica pactada para evitar cualquier riesgo innecesario tras el susto frente a la "Canarinha".

Con este "descanso" forzado, Tchouaméni emprende el viaje de vuelta a la capital de España sin lesiones de gravedad. El francés se reincorporará a la disciplina blanca en las próximas horas y, salvo sorpresa mayúscula, estará a plena disposición para el partido ante el Mallorca.