César Azpilicueta pondrá este sábado en Vigo el broche final a una de las trayectorias más sólidas y respetadas del fútbol español reciente. Más de 800 partidos oficiales y 12 títulos después, el defensa navarro se despedirá del fútbol profesional tras una carrera construida desde la constancia, la competitividad y un liderazgo silencioso que le convirtió en referencia allí donde jugó.

Su historia en la élite comenzó muy pronto. El 28 de febrero de 2007, todavía siendo menor de edad, debutó con CA Osasuna frente al Getafe CF en la Copa del Rey. Apenas unas semanas después llegó su estreno en LaLiga, nada menos que en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid CF. Ahí arrancó un recorrido de casi dos décadas marcado por la regularidad y el compromiso competitivo.

Tras consolidarse en Pamplona, Azpilicueta dio el salto al Olympique de Marseille, donde comenzó a sumar títulos y experiencia internacional. Paralelamente, se convirtió en un fijo en las categorías inferiores de la selección española hasta debutar con la absoluta el 6 de febrero de 2013 en un amistoso entre Uruguay y España. Entre la absoluta y las categorías inferiores acumuló 103 internacionalidades y participó en tres Mundiales.

Pero fue en el Chelsea FC donde alcanzó la dimensión de leyenda. Convertido en capitán del conjunto londinense, levantó la UEFA Champions League Final 2021 y escribió su nombre en la historia como el primer capitán español en conquistar tanto la Champions League como la Europa League con un club extranjero.

Su legado en Stamford Bridge va mucho más allá de los títulos. Azpilicueta terminó como el sexto futbolista con más partidos en la historia del Chelsea y enlazó siete temporadas consecutivas sin perderse una convocatoria oficial, un registro que refleja mejor que ningún otro su fiabilidad competitiva. Además, fue incluido en el Once Ideal histórico del club y en 2021 recibió incluso una nominación al Balón de Oro.

Ahora, en Vigo, cerrará definitivamente una carrera ejemplar. La de un futbolista que nunca necesitó focos para convertirse en imprescindible.